ceiba.to: Una red para comunidades reales
Una explicación sencilla — sin tecnicismos
Versión fácil de leer · v0.4 · 2026-05-10
1. El problema
Tu comunidad existe. Pero no te pertenece.
Los grupos de WhatsApp, las páginas de Facebook, los perfiles de Instagram — todo eso vive en servidores que no controlas. La dueña de un salón de belleza tiene 800 clientes que le escriben por WhatsApp. El día que Meta cambie las reglas, o que le bloqueen la cuenta, pierde todo ese contacto de golpe. No hay forma de exportarlo, de llevárselo a otro lado, de resguardarlo.
Es como tener la lista de tus clientes escrita en el cuaderno de otra persona. Tú la usas, pero si esa persona se va o te cierra la puerta, te quedas sin nada.
Lo mismo pasa con bares, teatros, escenas de música, redes de artesanos, comunidades de vecinos. Toda esa información — horarios, reputación, historia, contactos — queda atrapada en plataformas que no tienen ningún incentivo de dártela.
2. Qué es una ceiba
Una ceiba es una comunidad que se organiza en terreno propio. No en Facebook. No en WhatsApp. En un espacio abierto donde los datos les pertenecen a sus miembros.
Piénsalo como el árbol ceiba: tiene raíces profundas que sostienen a la comunidad local1, y ramas que se conectan con otras comunidades sin depender de ninguna de ellas. Cada ceiba es independiente, pero todas hablan el mismo idioma, así que pueden compartir información entre sí2.
Pensá en WhatsApp: cada grupo es independiente — el de tu familia, el del trabajo, el de tus amigos del baile. Cada uno tiene sus reglas, su gente, sus temas. Pero podés reenviar un mensaje o un contacto del grupo del trabajo al de tus amigos, porque todos usan el mismo WhatsApp. ceiba.to funciona parecido: podés tener tu propia ceiba de comediantes en Puebla y aun así compartir eventos con la cartelera de CDMX o con una red de baile en Monterrey. Cada comunidad es autónoma, pero todas se entienden.
¿Operador, contribuidor, o dueño de entidad? (los 3 roles)
Antes de seguir, conviene tener claro qué eres tú en una ceiba. Hay tres roles distintos y la misma persona puede ser varios:
- Operador — quien monta y mantiene el directorio. Cura, modera, paga el VPS, construye productos encima. Ejemplos: Miguel opera
lacartelera.app (158 comediantes); alguien podría operar fondas-puebla.lat (200 fondas) o tatuadores.lat.
- Contribuidor — quien agrega o corrige info en el ceiba de alguien más. Ejemplo: subes que la Fonda de Doña Chona ya abre los domingos. Si la ceiba activó la capa económica, ganas karma cuando el dato se valida.
- Dueño de entidad — quien tiene un perfil dentro de un ceiba y lo reclama. Ejemplo: Doña Chona reclama el perfil "Fonda de Doña Chona" en
fondas-puebla.lat para controlar cómo aparece. Tú con tu perfil de comediante en lacartelera.
Lo importante: una sola fonda, un solo bar, un solo despacho médico no es un ceiba. Es una entidad dentro de un ceiba que opera otra persona. Para abrir tu propio ceiba necesitas un directorio o comunidad de muchas entidades del mismo tipo. Si no, lo que necesitas es reclamar tu perfil en el ceiba que ya existe (o pedirle a alguien que lo arme).
3. Tu perfil portable (el ciempiés)
Cada persona, negocio o evento en ceiba.to tiene lo que llamamos un ciempiés: una ficha de datos que te pertenece a ti, no al servidor donde vive.
Si un sitio cierra mañana, tu perfil no desaparece. Existe en copias repartidas en varios lugares. Si un servidor falla, los demás siguen ahí — como cuando tenés una foto respaldada en el cel, en Google Fotos y en la compu: si uno se pierde, la foto sigue.
Tu ficha viaja contigo. Si cambias de plataforma, tu historial, tu reputación y tus conexiones van contigo. No empiezas de cero.
4. Cómo funciona la confianza
No pedimos contraseñas complicadas ni billeteras de criptomonedas. El sistema funciona como la vida real: con personas que se conocen.
El primer paso es simple: tu número de teléfono te identifica. Recibes un SMS y listo, el sistema sabe que eres tú. Después, tu propio dispositivo te recuerda — como Face ID o la huella dactilar que ya usas para todo.
Si algún día pierdes tu teléfono y el acceso a todo, hay un sistema de recuperación humano: tres personas de confianza pueden confirmar que eres quien dices ser. Como los testigos en una notaría, pero sin papeles.
La confianza funciona en grupo, no en cadena. Si tú conoces a Ana y a Beto, los tres se conocen entre sí — eso crea un círculo de confianza. Pero que Beto conozca a Carlos no significa automáticamente que tú confíes en Carlos. La confianza no se hereda de desconocidos: se gana con personas que realmente te presentaron.
5. Cómo (y cuándo) se gana dinero
Nota: hoy no fluye dinero en el protocolo. Lo que describimos aquí es el diseño para cuando flote. Primero lo importante: nadie gana dinero solo por llenar cosas.
Las comunidades generan valor todo el tiempo. Alguien actualiza el horario de un restaurante, corrige la dirección de un negocio, sube la lista de ponentes de un evento. Ese trabajo se puede reconocer — pero con reglas estrictas.
Cuatro cosas que el operador controla
1. El operador decide si participa. Si operas un ceiba (por ejemplo, tatuadores.lat, un directorio de tatuadores en LATAM), tú decides si activas la capa económica. Si la activas, quien reporta nuevos artistas o corrige info recibe karma. Si no, sigues como directorio gratuito. Es tu negocio.
2. Si participa, es sobre una fuente de ingreso específica y acordada. No es sobre todo tu revenue. Es sobre, por ejemplo, "el 10% de lo que gano vendiendo listado destacado en mi directorio público" o "el 20% de lo que cobro por acceso API a datos abiertos". El operador firma un pacto previo donde declara: de esta fuente, X% va al pool. Tu negocio, tus ventas internas, tu margen — nada de eso entra al pool a menos que tu lo declares.
3. Solo cuentan las ediciones validadas. Cualquiera no puede entrar, cambiar 500 horarios y cobrar. El karma solo se acumula cuando el dueño del negocio (o un grupo de miembros verificados) confirma que el cambio es correcto. Si la edición se revierte, el karma también. Sin validación, es ruido — y el ruido paga cero.
4. Rate limits + identidad real. Para evitar granjas de clics hay límite de contribuciones por persona por día. Para cobrar, el contribuidor cumple los requisitos de identidad y fiscales que aplican en su jurisdicción (CFDI en MX, monotributo en AR, invoice en US/EU, según corresponda) y hay un umbral mínimo acumulado antes del primer payout — no micropagos que no sirven para nadie.
Cómo se vería el reparto (cuando se active)
En las ceibas que opten por participar, el pool declarado se reparte así:
- 80% a contribuidores válidos — proporcional al karma validado de cada uno en el periodo
- 20% al commons fund de la ceiba — gobernado por la propia comunidad: paga moderadores, infra, eventos, o se dona al protocolo si la comunidad lo decide
El operador / semilla se paga de su propio producto (comisiones, dashboards, software), no del pool. Si no genera valor de producto, no come — pero tampoco extrae del commons.
Los puntos valen por cinco años (decaen con el tiempo) para que el trabajo reciente pese más que el viejo. Esto NO es un esquema tipo crypto: no hay token, no hay mercado, no hay especulación. El karma es contabilidad interna no transable, redimible al tipo fijo que cada ceiba publica — igual que las horas de un banco de tiempo o las millas de aerolínea. Son honorarios por trabajo validado.
¿Es legal?
Cada ceiba elige cómo pagar según la jurisdicción de su operador-semilla y su comunidad. Hay multi-rail: stablecoin USDC vía x402 para agentes y pagos cross-border, fiat-local con factura formal donde aplique (CFDI en MX, monotributo en AR, invoice en US/EU), y conveniencia regional (Lightning, MercadoPago, Wise, Stripe). Ningún rail es default; el protocolo no impone jurisdicción. Lo que sí hay es escrow obligatorio del 100% del karma circulante, auditable públicamente, para que nadie pueda emitir karma sin respaldo real.
Hoy (2026-05-10), cero dinero fluye automáticamente del producto al pool. La capa de pago a contribuidores está especificada y en piloto. Lo que ya funciona en producción son los productos: comisiones de boletos, dashboards, x402.
6. Para qué sirve hoy
ceiba.to no es un proyecto en papel. Ya hay comunidades reales usando el protocolo.
La Cartelera — un directorio de 158 comediantes indexados en México. Sus perfiles son portables e indexados, consultables por cualquier aplicación.
sociales.lat — una red de bailarines y eventos de baile social en América Latina, con perfiles indexados de la comunidad de instructores y organizadores.
Comunidades distintas, temas distintos — todas hablando el mismo idioma de base.
7. Cómo empezar
No necesitas ser programador. No necesitas pagar licencias. No necesitas pedirle permiso a nadie.
Cualquier persona puede crear una ceiba para su comunidad. El código con el que está construido es gratuito y abierto — como Linux o Wikipedia. Los datos que genere tu comunidad son tuyos. Solo necesitas dos cosas: una comunidad real y ganas de organizarla.
Si ya tienes un grupo de WhatsApp que lleva años siendo el centro de tu red — artesanos, músicos, cocineros, vecinos, comerciantes — esa comunidad ya existe. ceiba.to solo te da el terreno para que viva en algo que te pertenezca.
ceiba.to es un proyecto de KOA Labs. El código es abierto. Los datos también. Las comunidades se gobiernan a sí mismas.
¿Quieres leer la versión técnica completa? Whitepaper v0.4 en español · Contacto: [email protected]
ceiba.to: A network for real communities
A plain-language explanation — no jargon
Easy read version · v0.4 · 2026-05-10
1. The problem
Your community exists. But it doesn't belong to you.
WhatsApp groups, Facebook pages, Instagram profiles — all of that lives on servers you don't control. A beauty salon owner has 800 clients who message her on WhatsApp. The day Meta changes the rules, or locks her account, she loses all that contact at once. There's no way to export it, take it elsewhere, or back it up.
It's like having your client list written in someone else's notebook. You use it, but if that person leaves or shuts the door on you, you're left with nothing.
The same happens with bars, theaters, music scenes, artisan networks, neighborhood communities. All that information — hours, reputation, history, contacts — ends up trapped in platforms that have no incentive to give it back to you.
2. What is a ceiba
A ceiba is a community that organizes on its own land. Not on Facebook. Not on WhatsApp. In an open space where the data belongs to its members.
Think of it like the ceiba tree: it has deep roots that anchor the local community1, and branches that connect with other communities without depending on any of them. Each ceiba is independent, but they all speak the same language, so they can share information with each other2.
Think of WhatsApp: every group is independent — your family group, your work group, your dance-friends group. Each has its own rules, its own members, its own vibe. But you can forward a message or a contact from the work group to the friends group, because they all run on the same WhatsApp. ceiba.to works similarly: you can have your own ceiba for comedians in Puebla and still share events with the comedy scene in Mexico City or a dance network in Monterrey. Each community is autonomous, but they all understand each other.
Operator, contributor, or entity owner? (the 3 roles)
Before going further, it helps to know what you are inside a ceiba. There are three distinct roles, and the same person can be more than one:
- Operator — runs and maintains the directory. Curates, moderates, pays the VPS, builds products on top. Examples: Miguel operates
lacartelera.app (158 comedians); someone could operate fondas-puebla.lat (200 small eateries) or tatuadores.lat.
- Contributor — adds or corrects info in someone else's ceiba. Example: you submit that Doña Chona's diner now opens on Sundays. If the ceiba enabled the economic layer, you earn karma once the data is validated.
- Entity owner — has a profile inside a ceiba and claims it. Example: Doña Chona claims the "Fonda de Doña Chona" profile in
fondas-puebla.lat to control how it appears. You, with your comedian profile inside lacartelera.
The key point: a single diner, a single bar, a single medical practice is not a ceiba. It's an entity inside a ceiba operated by someone else. To run your own ceiba you need a directory or community of many entities of the same type. Otherwise, what you need is to claim your profile in the ceiba that already exists (or ask someone to set one up).
3. Your portable profile (the ciempiés)
Every person, business, or event in ceiba.to has what we call a ciempiés (centipede): a data card that belongs to you, not to the server where it lives.
If a site shuts down tomorrow, your profile doesn't disappear. It exists in copies spread across several different places. If one server fails, the others are still there — like a photo you have backed up on your phone, in Google Photos, and on your laptop: if one gets lost, the photo is still there.
Your card travels with you. If you switch platforms, your history, your reputation, and your connections come with you. You don't start from zero.
4. How trust works
We don't ask for complicated passwords or crypto wallets. The system works like real life: through people who know each other.
The first step is simple: your phone number identifies you. You receive an SMS and that's it — the system knows it's you. After that, your own device remembers you — like Face ID or the fingerprint you already use for everything.
If you ever lose your phone and access to everything, there's a human recovery system: three trusted people can confirm you are who you say you are. Like witnesses at a notary, but without paperwork.
Trust works as a group, not as a chain. If you know Ana and Beto, the three of you know each other — that creates a circle of trust. But the fact that Beto knows Carlos doesn't automatically mean you trust Carlos. Trust isn't inherited from strangers: it's earned through people who genuinely introduced you.
5. How (and when) money is earned
Note: no money flows through the protocol today. What we describe here is the design for when it does. First, the important part: nobody earns money just by filling things in.
Communities generate value all the time. Someone updates a restaurant's hours, corrects a business address, uploads a speaker list for an event. That work can be recognized — but under strict rules.
Four things the operator controls
1. The operator decides whether to participate. If you set up your ceiba (say, the dashboard for your bar in Puebla), you decide whether to activate the economic layer or not. If you don't, there's no pool and nobody claims anything. It's your business.
2. If they participate, it's on a specific, agreed-upon revenue source. Not on your entire revenue. It's on, for example, "10% of what I earn selling featured listings in my public directory" or "20% of what I charge for API access to open data." The operator signs a prior commitment declaring: from this source, X% goes to the pool. Your bar, your sales, your tables, your margin — none of that enters the pool unless you declare it.
3. Only validated edits count. Not just anyone can come in, change 500 schedules, and cash out. Karma only accumulates when the business owner (or a group of verified members) confirms the change is correct. If the edit is reverted, so is the karma. Without validation, it's noise — and noise pays zero.
4. Rate limits + real identity. To prevent click farms, there's a per-person daily contribution limit. To actually cash out, the contributor meets the identity and tax requirements that apply in their jurisdiction (CFDI in MX, monotributo in AR, invoice in US/EU, as applicable) and there's a minimum accumulated threshold before the first payout — no micropayment mess.
What the split looks like (when activated)
In ceibas that choose to participate, the declared pool is split like this:
- 80% to valid contributors — proportional to each one's validated karma in the period
- 20% to the ceiba commons fund — community-governed: pays moderators, infra, events, or donates to the protocol if the community so decides
The operator / seed gets paid from their own product (commissions, dashboards, software), not from the pool. If they don't generate product value, they don't eat — but they also don't extract from the commons.
Points are valid for five years (they decay over time) so recent work weighs more than old work. This is NOT a crypto-style scheme: no token, no market, no speculation. Karma is internal non-transferable bookkeeping, redeemable at the fixed rate each ceiba publishes — just like time-bank hours or airline miles. It's professional fees for validated work.
Is it legal?
Each ceiba chooses how to pay based on the jurisdiction of its seed operator and its community. Multi-rail: stablecoin USDC via x402 for agents and cross-border payments, local fiat with formal invoice where applicable (CFDI in MX, monotributo in AR, invoice in US/EU), and regional convenience (Lightning, MercadoPago, Wise, Stripe). No rail is default; the protocol does not impose a jurisdiction. What is mandatory is 100% escrow of circulating karma, publicly auditable, so no one can issue karma without real backing.
Today (2026-05-10), zero money flows automatically from product to pool. The contributor payout layer is specified and in pilot. What already works in production are the products: ticketing commissions, dashboards, x402.
6. What it does today
ceiba.to is not a paper project. Real communities are already using the protocol.
La Cartelera — a directory of 158 indexed comedians in Mexico. Their profiles are portable, indexed, and queryable by any application.
sociales.lat — a network of dancers and social dance events across Latin America, with profiles indexed from the community of instructors and organizers.
Different communities, different topics — all speaking the same underlying language.
7. How to get started
You don't need to be a programmer. You don't need to pay for licenses. You don't need anyone's permission.
Anyone can create a ceiba for their community. The code it's built with is free and open — like Linux or Wikipedia. The data your community generates is yours. You only need two things: a real community and the will to organize it.
If you already have a WhatsApp group that's been the center of your network for years — artisans, musicians, cooks, neighbors, merchants — that community already exists. ceiba.to just gives you the ground for it to live on something that belongs to you.
ceiba.to is a project by KOA Labs. The code is open. The data is too. Communities govern themselves.
Want to read the full technical version? Whitepaper v0.4 · Contact: [email protected]